Por Kayle B. de Waal, doctor en Teología y coordinador de posgrado en la Facultad de Ministerio y Teología de la Universidad Avondale, en Cooranbong, Nueva Gales del Sur, Australia.


En los últimos años, ha resurgido la creencia de que la Tierra es plana, y se difunde en documentales, publicaciones y páginas de Internet enteras dedicadas al tema.1 En este artículo, examinaremos las supuestas pruebas bíblicas usadas para proponer esta tesis. Haremos un breve repaso histórico de la idea y un resumen de los principios de interpretación. Además, presentaremos las pruebas, las analizaremos críticamente y sacaremos una conclusión.

Breve trasfondo histórico

Se suele afirmar que el filósofo Pitágoras (siglo VI a.C.) fue el primero que sostuvo que la Tierra es una esfera. Aristóteles (384-322 a.C.) argumentó sobre la forma esférica de la Tierra, y la idea se generalizó en el mundo helénico. Un examen de la literatura babilónica, griega y judía permite entender que ninguno de estos pueblos creía en una Tierra plana con una cúpula o bóveda sólida encima de ella.2

Pero, con el paso del tiempo, se comenzó a cuestionar sobre la forma de la Tierra. Una “amnesia académica” afectó a Europa durante los siglos III al XIII. Los dogmas y la iglesia suprimieron la útil imagen del mundo que había sido descrita por los geógrafos antiguos. Sin embargo, los eruditos hoy entienden que durante parte de la Edad Media (siglos XII-XIII) las clases educadas de toda Europa sabían de la forma esférica de la Tierra y su circunferencia aproximada.3 Para los tiempos de Colón, sus marineros e incluso sus críticos entendían que nuestro mundo es una esfera.4 Esto había sido un hecho establecido por siglos.

Sin embargo, la creencia de que la Tierra es plana tomó ímpetu fuerte cuando, en 1956, se estableció en los Estados Unidos la Sociedad “Tierra Plana”. En nuestros días, este movimiento ha resurgido, especialmente gracias a grandes “incubadoras” como Twitter y YouTube. Lo más llamativo es que algunos cristianos creen que la Biblia enseña que la Tierra es plana porque interpretan algunos pasajes bíblicos de modo literal, y sobre ello hablaremos ahora.

La creencia de que la Tierra es plana tomó ímpetu fuerte cuando, en 1956, se estableció en los Estados Unidos la Sociedad “Tierra Plana”.

Principios de interpretación

Es importante tener principios de interpretación adecuados que provengan de la Biblia misma. Los siguientes pueden ayudarnos en este estudio:

  • Debemos estudiar la Biblia en su contexto literario, así como en su contexto histórico, religioso, social y cultural.
  • Como la Biblia se explica y se interpreta a sí misma, los pasajes difíciles de la Escritura deben estudiarse a la luz de pasajes más claros.
  • La Creación de Dios es un modelo para entender pasajes posteriores que hablen sobre la Creación.
  • Se debe determinar el tipo de género literario que estamos leyendo en la Biblia. Esto es importante porque ayuda a entender y determinar el significado correcto de la Escritura. Si confundimos el género de un pasaje, podemos malinterpretarlo. Esto puede ayudarnos a decidir si ciertas declaraciones bíblicas deben ser tomadas de modo literal o como lenguaje figurado o simbólico.
  • Debemos tener una perspectiva centrada en Dios al interpretar la Biblia. Uno de los principales intereses de la Biblia (aunque no el único) es revelar de forma nítida el carácter del Dios trino. ¡Y él es aún mayor que su retrato! Nunca podemos aprender todo lo que se puede saber acerca de Dios, pero sí podemos aprender muchas cosas.

Argumentos bíblicos usados para decir que la Tierra es plana

Veremos ahora las supuestas pruebas bíblicas que se suelen presentar para afirmar que la Tierra es plana:

Sobre la expansión, o firmamento

“Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. Y llamó Dios a la expansión cielos. […] Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años” (Gén. 1:6-8, 14).

El sustantivo hebreo raqía,que algunos han traducido como “firmamento”, o “bóveda”, significa “expansión”, un límite. Esta expansión es la atmósfera que distingue las aguas en la superficie de la Tierra de las aguas atmosféricas, o nubes. También es el lugar donde están el Sol y la Luna (Gén. 1:15, 17) y donde vuelan las aves (1:20). Es importante notar que el término raqía recibe un nombre en Génesis 1:8: shamáim (“cielos”). Las menciones posteriores de raqía en la Biblia no dan indicio alguno de que el cielo sea una cúpula sólida.

“Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos” (Sal. 148:4).

Algunos han argumentado que los hebreos creían que el firmamento tenía ventanas o puertas literales. Pero un estudio cuidadoso de la Biblia nos puede ayudar a interpretarla. El Salmo 78:23 nos ayuda a entender el Salmo 148:4, ya que se refiere a “puertas” y al “cielo”. Dice el Salmo 78:23: “Mandó a las nubes de arriba, y abrió las puertas de los cielos”. Aquí se asocia explícitamente la frase “puertas de los cielos” con las nubes, por medio del paralelismo poético de sinonimia. En el pensamiento hebreo, cuando llueve torrencialmente, “se abren las puertas (o ventanas) de los cielos”. Así, no hay ventanas literales en los cielos, sino que se trata de un uso poético figurativo para expresar que llovía torrencialmente, y “las aguas que están sobre los cielos” son diversas formas de precipitaciones.

Sobre las bases y las columnas del mundo

“É l levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, y él afirmó sobre ellas el mundo” (1 Sam. 2:8).

La expresión “columnas de la tierra” también debe entenderse en su contexto bíblico amplio, y no debe ser tomada literalmente. Job 26:7 nos puede ayudar a entender mejor este texto: “Él extiende el norte sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada”. Pareciera que estos textos se contradicen: ¿cómo puede ser que la Tierra repose sobre columnas y al mismo tiempo cuelgue sobre nada?

El contexto de cada pasaje nos lleva a entender que los autores bíblicos están usando lenguaje figurado cuando hablan de las “columnas de la tierra”. Ana dijo las palabras de 1 Samuel 2:8 en una oración, luego de dedicar al Señor a su hijo Samuel. Job dice las palabras de Job 26:7 al hablar con sus amigos sobre la debilidad del hombre a la luz del poder supremo de Dios. Estas figuras poéticas –columnas y cimientos– son usadas frecuentemente en la Biblia para describir cómo Dios sostiene y mantiene el mundo. La literatura poética (como Job y los Salmos) suele ser malinterpretada por causa de que utiliza lenguaje figurativo.

Internet y las redes sociales son grandes propagadoras de ideas falsas de todo tipo. Lo curioso es que muchos las creen.

En Job 38:4 al 6, el Señor le menciona a Job que él fundó la Tierra, y que esta tiene “bases” y una “piedra angular”. Los antiguos hebreos y mesopotámicos no creían en una Tierra simplista, de cuatro esquinas, como se ha descubierto en una tablilla mesopotámica que muestra que las cuatro “esquinas” en realidad se refieren a los cuatro puntos cardinales dentro del círculo de la Tierra.5 En Isaías 11:12 y Ezequiel 7:2, las dos frases clave que describen las esquinas de la Tierra literalmente hablan de “cuatro alas” (kanfot). Sería un error asumir que se hace referencia a cuatro esquinas literales con ángulos de noventa grados. Dios usa el lenguaje figurado de cimientos y de una piedra angular para expresar algo acerca de su persona: él es el poderoso Creador.

Sobre la inmovilidad de la Tierra

“Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero” (Jos. 10:13).

Como en otros pasajes bíblicos, debemos buscar entender la intención del autor al estudiar el texto, en vez de leer nuestras propias ideas y presuposiciones en el texto. El significado es definido por el texto. Los principios mencionados al comienzo del artículo nos ayudarán en esta tarea. El principio de la centralidad de Dios en la Biblia significa que nos acercamos al texto como creyentes. El texto apunta a la actividad de Dios: su actividad divina y sobrenatural en la historia.

En ocasiones se incluye sin explicaciones a Josué 10:13 en listas de textos bíblicos que indican un modelo geocéntrico del Universo (con la Tierra en el centro). Pero el texto no afirma que el Sol se mueve alrededor de la Tierra. A menudo la Biblia describe los eventos naturales desde la perspectiva del observador, pero esto no significa que esta perspectiva refleje todo aspecto de la realidad; solo nos cuenta lo que podemos percibir con nuestros sentidos, sin usar otras herramientas de investigación.

La verdad es que no podemos usar la razón natural para explicar Josué 10:13 y 14. Si pudiéramos explicar un milagro, ya no sería un milagro.

Que el Sol se haya detenido y que la sombra del reloj de sol no se haya movido no significa necesariamente que el Sol gire alrededor de la Tierra. El autor de este texto no parece tener su atención fijada en nuestros intereses modernos –el Sol detenido o la Luna parada–, sino que más bien tiene su énfasis en que Dios respondió la oración de Josué (Jos. 10:14). La prolongación del día dio tiempo extra para que los soldados israelitas destruyeran a sus enemigos. El milagro demostró el poder de Yahvé sobre los dioses cananeos Baal y Astarot. Estos dioses del Sol y la Luna no eran nada frente a Yahvé y el mandato de su siervo.

Nuestra perspectiva humana limita el poder y la capacidad de Dios. Buscamos explicaciones naturalistas y evidencias científicas. Job afirma que Dios es “sabio de corazón, y poderoso en fuerzas”, “él hace cosas grandes e incomprensibles, y maravillosas, sin número” (Job 9:4, 10). La verdad es que no podemos usar la razón natural para explicar Josué 10:13 y 14. Si pudiéramos, ya no sería un milagro. No podemos explicar cómo realizó Dios el milagro del día largo de Josué, así como no podemos explicar cómo Jesús llamó a Lázaro de los muertos (Juan 11:38-44) o caminó sobre el Mar de Galilea (Mat. 14:22-33). La naturaleza inexplicable de estos eventos es lo que los convierte en milagros.

Los cuatro ángulos de la Tierra

“Traeré sobre Elam los cuatro vientos de los cuatro puntos del cielo, y los aventaré a todos estos vientos” (Jer. 49:36).

“El fin, el fin viene sobre los cuatro extremos de la tierra” (Eze. 7:2).

“Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol” (Apoc. 7:1).

La frase “los cuatro ángulos de la tierra” era una frase común en el mundo antiguo, así como hoy lo es “los cuatro puntos cardinales”. En Ezequiel 7:1 y 2, la frase solo se refiere a la tierra de Israel. En Apocalipsis 7:1 y Jeremías 49:36, es una expresión metafórica para referirse a toda la Tierra, y no implica que la Tierra tenga alguna forma específica. Quienes creen que la Tierra es plana aseveran que no hay textos en la Biblia que enseñen que la Tierra es una esfera giratoria que orbita alrededor del Sol, pero el silencio de la Biblia no prueba o refuta esto.

Las declaraciones bíblicas en las que muchos se apoyan para decir que la Tierra es plana están basadas más en presuposiciones que en una exégesis responsable.

Conclusión

Este artículo examinó los textos usados por quienes creen que la Tierra es plana para apoyar su creencia. También ha examinado la noción de que hay pilares bajo la Tierra, de que hay una bóveda por encima de ella, y de que la Tierra no se mueve. Tras examinar los textos, concluimos que la Biblia no enseña estas cosas. Las declaraciones de que la Tierra es plana se basan más en presuposiciones que en una exégesis responsable. Los sitios en la red que usan estos textos como evidencia no suelen dar explicaciones de ellos. Es más, y con el debido respeto a los blogueros que promueven que la Tierra es plana, están usando estos textos fuera de contexto. Están tomando los textos literalmente, basándose en suposiciones erróneas y con una conclusión ya tomada. Las suposiciones falsas llevan a conclusiones falsas; incluso aunque se basen en muchos textos, no llevarán a la verdad bíblica. No podemos tomar textos, por muchos que sean, y sacarlos de su contexto para hacer apología de una idea o doctrina, pues esto lleva a una doctrina errónea. La verdad bíblica debe fundarse en la enseñanza clara y coherente de las Escrituras, tomando con seriedad el contexto histórico, literario, cultural y social. Cada texto debe considerarse en su contexto. También debemos tener en cuenta el género literario del pasaje, ya que esto determinará cómo leeremos y obtendremos el significado del texto.

La verdad está cimentada en una revelación más profunda de Dios y de su gran amor redentor (Juan 3:16; 1 Juan 4:8). Una lectura contextual de la Biblia centrada en Dios de hecho apunta a su indescriptible poder y control soberano de la Tierra. La historia de la Creación nos proporciona un marco para apropiarnos de los textos siguientes (Job 38:8-11; Sal. 104:5-9). Para Israel, y para nosotros, el Dios de la Creación es el Dios de la peregrinación de la vida con sus gozos y perplejidades. En el mundo antiguo no había una división entre lo natural y lo sobrenatural. Dios estaba involucrado activamente en cada detalle diminuto del mundo. Eso es algo que necesitamos en nuestro mundo hoy. RA


Referencias:

1 Este artículo es una versión abreviada de Kayle B. de Waal, “Does the Bible Teach that the Earth is Flat?”, Reflections, Nº 68 (octubre de 2019). [Reflections es el boletín del Instituto de Investigación Bíblica de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.] Disponible en bit.ly/2IfsHpn. Véase dicho artículo para consultar una bibliografía completa.

2 Randall W. Younker y Richard M. Davidson, “The Myth of the Solid Heavenly Dome: Another Look at the Hebrew raqia‘ ”, Andrews University Seminary Studies 49, Nº 1 (2011), pp. 1-25.

3 Jeffrey Burton Russell, Inventing the Flat Earth: Columbus and the Modern Historians (Westport, Connecticut: Praeger Publishers, 1997), p. 2; David Lindberg, Science in the Middle Ages, The Chicago History of Science and Medicine (Chicago: University of Chicago Press Books, 1980).

4 Russell, Inventing the Flat Earth, pp. 4-6, 15-17.

5 Tablilla BagM. Beih 2 Nº 98; se puede leer un análisis de ella en Wayne Horowitz, Mesopotamian Cosmic Geography (Winona Lake, Indiana: Eisenbrauns, 1998), pp. 195-206.

2 Respuestas

  1. Alexander velasquez ccanccahua

    Yo era de ese religión y ahora hasta a la biblia mismo lo manipulan estos mazones .a Dios creador mismo lo están menospreciándo junto con los cientificos de los elites de los amos del eeuu o para dominar a la umanidad arrepientance malbados falsos frofetas jesus ya viene

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  2. SEBASTIAN LOPEZ ESTEBAN

    El Dr. de Vaal debería revisar sus fuentes. Decir que Europa cayó en una «amnesia académica de los siglos III al XIII» es hablar desde las antípodas del desconocimiento. La cultura greco-romana fue conservada entre otros, por la Europa Islámica. Además sugiero releer el Timeo y/o Metereológicos de Aristóteles; y si puede, un viaje por España, Francia e Italia para que consulte entre otras cosas la cartografía medieval, tanto judía, islámica o cristiana (por ejemplo los mapas de Abraham Cresques, utilizados posteriormente por Juan de la Cosa. Por cierto, ya del s.XIV, pasada la amnesia). Por otro lado, le insto a la lectura del CBA en Job 26 e Is. 40. (repase los términos hebreos de raquia, jug, etc. y verá que la cosmovisión hebrea era diferente a la nuestra). Creo que necesitamos documentarnos más en este tema y ya está bien de tratar de ignorantes a los que están abiertos a estudiar diferentes opiniones. Además de internet leemos e investigamos otras cosas.

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