Batir el azúcar, la miel y la mantequilla hasta que la mezcla esté ligera y esponjosa.
Agregar las claras y batir hasta que se mezclen bien.
Gradualmente, agregar la avena, la harina, el jengibre, el bicarbonato de sodio y la canela; mezclar bien.
Envolver la mezcla con film plástico y dejarla en el refrigerador por 30 minutos.
Estirar la mezcla entre dos láminas de film plástico, sin que la masa tenga contacto directo con el palo de amasar, para que no se pegue. La masa debe quedar con una altura de 1 cm aprox.
Sacar la lámina superior de film de la masa y usar moldes cortantes para formar las galletas.
Retirar las galletas con cuidado, usando una espátula de silicona para que no se desarmen, y dejarlas sobre una asadera cubierta con una lámina de silicona o un papel mantequilla, para hornearlas.
Precalentar el horno a 180 grados y hornear de 11 a 13 minutos o hasta que estén ligeramente doradas.
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