Lecciones importantes que todo líder servicial debería aprender.

Todo buen dirigente es un buen administrador. Por ende, todo buen líder debe administrar su tiempo sabiamente. En palabras del apóstol Pablo, debemos redimir el tiempo. ¿Por qué? «Porque los días son malos» (Efe. 5:16). Esta no es más que una adecuada advertencia sobre el uso racional de nuestras horas, haciendo uso de cada oportunidad para que nuestros minutos puedan ser lo más efectivos posible.

¿Cómo usas tu tiempo?

En cierto modo, es fácil administrar largos períodos: toda una mañana o toda una tarde, por ejemplo. Pero, ¿cómo gestionamos los «intervalos de tiempo»? ¿Producimos algo positivo en ellos? ¿Y cómo gestionamos las 24 preciosas horas que recibimos diariamente?

Cuando hablo de «intervalos de tiempo» me refiero a esa fracción que se encuentra entre una actividad y la siguiente, a saber:

  • Mientras esperamos una entrevista.
  • Mientras esperamos en avión, el tren o el autobús.
  • Mientras hacemos fila en el banco.
  • Mientras esperamos la próxima clase.
  • Mientras esperamos un turno médico o que nos atiendan en algún lugar.

Con relación a esto, hay un episodio en la vida de Cristo que muestra al Maestro utilizando de manera adecuada su tiempo libre. Mientras sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar comida, él comienza y termina un estudio bíblico con la mujer samaritana (Juan 4:8).

Mientras espera, Jesús decide no quedarse quieto, viendo pasar el tiempo como si nada. No. Él decide hacer algo productivo y establece uno de los diálogos más ricos e impresionantes de todas las Escritura. Desde la perspectiva del discurso, el diálogo de Jesucristo con la mujer samaritana es una clase de comunicación verdaderamente efectiva e impactante con solo 198 palabras de Cristo (según la versión Reina Valera 1960 en español). En esta conversación es posible identificar ocho componentes de un diálogo efectivo. Veamos:

1-Juan 4:10: El diálogo efectivo despierta interés en algo mejor.

2-Juan 4:13: El diálogo efectivo mantiene el enfoque;

3-Juan 4:16: El diálogo efectivo es directo, incisivo, sin vueltas.

4-Juan 4:17: El diálogo efectivo es sincero.

5-Juan 4:18: El diálogo efectivo no es superficial.

6-Juan 4:22: El diálogo efectivo evita generalidades solo para complacer, en cambio conduce a la verdad para impactar.

7-Juan 4:23,24: El diálogo efectivo ofrece una teología profunda.

8-Juan 4:26: El diálogo efectivo no se basa solo en una teología filosófica, sino que presenta a Jesús.

Las palabras de Cristo fueron suficientes para impactar y transformar a la mujer. ¡Y pensar que todo esto se hizo a la vez mientras esperaba el regreso de los discípulos!

El valor del tiempo

Es probable que cinco, diez o quince minutos desperdiciados aquí y allá no sean «visibles» en un mes, o incluso un año. Pero el trabajo de toda una vida demostrará claramente el cuidado que cada uno tomó con el tiempo.

Así lo resumió alguien una vez:

  • Para comprender el valor de un año, pregúntele a un estudiante que ha reprobado los exámenes finales.
  • Para comprender el valor de un mes, pregúntele a la madre que tuvo un hijo prematuro.
  • Para comprender el valor de una semana, pregúntele al editor de una revista semanal.
  • Para comprender el valor de una hora, pregúntales a los novios que están esperando para encontrarse.
  • Para comprender el valor de un minuto, pregúntele a una persona que perdió un avión.
  • Para comprender el valor de un segundo, pregúntele a una persona que pudo evitar un accidente.
  • Para darse cuenta del valor de una milésima, pregúntele a alguien que ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos.1

Sí, el tiempo es precioso, ya sea en fracciones más pequeñas o en porciones más grandes. Pensemos:

  • ¿Cuánto tiempo pasamos en las redes sociales?
  • ¿Cuánto tiempo hemos perdido en lecturas frívolas?
  • ¿Cuánto tiempo hemos pasado viendo películas dañinas?
  • ¿Cuánto tiempo hemos pasado escuchando canciones que no edifican?

En el clásico libro Cómo aprovechar al máximo su tiempo y potencial, Edward Dayton y Ted Engstrom sugieren algunas estrategias prácticas simples y efectivas disponibles para todos:

  1. Establecer objetivos.
  2. Establecer prioridades.
  3. Hacer planes.
  4. Preparar programas.
  5. Usar nuevas informaciones.
  6. Controlar el tiempo.

Finalmente, recordemos la pregunta formulada en la introducción de este artículo: ¿Cómo usas tu tiempo? Responde la pregunta en el contexto de la advertencia del apóstol Pablo: “Aprovechen al máximo cada oportunidad. Vivimos en tiempos difíciles” (Efe. 5:16, The Message), y también recordando que el trabajo de una vida demostrará claramente el cuidado que cada uno tomó con el tiempo.

Por supuesto, no daremos pasos a un ritmo de vida agitado, cuidando de llenar cada segundo de las 24 horas del día. Pero cuidemos cómo administramos el tiempo para que al final de cada viaje descansemos con el sentido del deber cumplido y el tiempo bien empleado.


Referencias:

1 Adaptado de pensador.com/frase/NjMzMDU/. Ingreso el 15 de octubre de 2019.

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