CLAVES PARA LA FELICIDAD FAMILIAR

07/07/2021

Conoce los siete factores que permiten que vivamos mejor.

Cuando se le pregunta a la gente si es feliz, y qué dimensiones de su vida son las fuentes generadoras de felicidad, suelen dar una serie de respuestas muy elocuentes respecto de los factores del bienestar. 

Los informes de las diferentes poblaciones encuestadas pueden agruparse en siete dimensiones básicas que hacen a la felicidad humana. Se los ha llamado “los siete grandes factores de la felicidad”. En orden de importancia, son: 

  1. Las relaciones familiares.
  2. La situación financiera.
  3. El trabajo.
  4. La comunidad y los amigos.
  5. La salud.
  6. La libertad personal.
  7. Los valores personales (como la religión y las creencias). 

En este artículo, vamos a referirnos al primer factor. Está claro que, según el caso, la condición familiar puede ser origen de diferentes grados en que se experimenta la felicidad. Por ejemplo, si una persona se divorcia, su felicidad desciende cinco puntos. La separación la disminuye en ocho puntos. La viudez la afecta en cuatro puntos. Estas situaciones son golpes muy duros y repercuten fuertemente en la vivencia emocional.

Las estadísticas también muestran que las personas casadas son más felices que aquellos que están solteros, separados, divorciados o viudos. La máxima felicidad se alcanza al año de contraer matrimonio. Después del primer año se adquiere cierta rutina, y la gente suele manifestar un poco menos de felicidad, pero sigue siendo más dichosa que antes de casarse. Con el divorcio ocurre algo parecido, pero al revés. Antes del divorcio, la gente empieza a ser menos feliz. El año posterior al divorcio es el de peor puntaje. Posteriormente, después del año, los hombres vuelven paulatinamente al nivel de felicidad inicial, pero para las mujeres es más difícil recuperarlo.

¿Cómo afecta la felicidad el hecho de tener hijos? En este punto, los estudios estadísticos también son sugestivos. El nacimiento de un hijo produce una enorme alegría; sin embargo, a los dos años, los padres en general vuelven al nivel inicial de felicidad. Aunque las investigaciones no reportan el dato, puedo dar fe, por mi experiencia personal, de que la aparición de los nietos también les eleva notablemente los niveles de felicidad a los abuelos, incluso después de los dos años. 

Son entendibles las ventajas del matrimonio. Los cónyuges aportan amor, comparten recursos y disfrutan de la vida sexual, que es más activa y satisfactoria que la de los solteros. La gente casada goza de mejor salud y vive más años. A pesar de que la cohabitación sin casarse es cada vez más frecuente, no se ha demostrado que constituya una forma de relación tan estable como el matrimonio. Aunque lo más importante, desde ya, es la calidad y la estabilidad de las relaciones familiares.

El hecho clave es la relación amorosa. Es lo que da equilibrio y una mejor salud, además de brindar mayor felicidad. Podríamos decir que cultivar relaciones familiares cariñosas, de acuerdo con lo que Dios ha dispuesto, es una de las fuentes más poderosas para experimentar la dicha y el contentamiento.

Artículos relacionados

UNA MUJER PARA RECORDAR

UNA MUJER PARA RECORDAR

El Salmo 83, una oración ante los peligros e injusticias de este mundo. Este es un mundo injusto, donde reina el dolor. Un nuevo capítulo bañado de sangre se vivió el pasado jueves 20 de febrero cuando el grupo terrorista Hamas entregó a la Cruz Roja Internacional los...

¿ATAJOS HACIA EL ÉXITO?

¿ATAJOS HACIA EL ÉXITO?

El desafío de los que quieren una vida que vale la pena. Suena el teléfono en la oficina del arquitecto. Una persona quiere construir su casa y le confía el proyecto. El arquitecto hace los planos y contacta a una empresa constructora. Durante la construcción, tanto...

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *