Opinión

¿CANSADOS, CANSADORES O INCANSABLES?

José Rojas, director de los jóvenes adventistas en Estados Unidos por muchos años, solía decir: “En cada iglesia existen tres tipos de personas: los cansados, los que cansan y los incansables”. Naturalmente, e... leer más

SUGERENCIAS PARA LA NAVIDAD

La Navidad es uno de los momentos más esperados y felices del año. Pero hay un grupo de personas que solo han encontrado una razón para sufrir y tener conflictos, por insistir en una interpretación errónea de ... leer más

UNA HISTORIA EMOCIONANTE

El surgimiento de la obra adventista en el territorio de la División Sudamericana (DSA) tiene una historia emocionante. Todo comenzó en 1890, cuando Jorge Riffel llegó a la Argentina como misionero de sostén p... leer más

ABRE LOS OJOS

¿Cuál es nuestra actitud frente a las grandes crisis que tenemos por delante? Dios suele obrar en silencio, pero algunas veces nos abre los ojos para que entendamos cómo suceden sus milagros. Eso fue lo que... leer más

CELEBRACIONES DE LA ESPERANZA

Tiempo estimado de lectura: 3 minutos. La llegada de la primavera hace de septiembre un mes especial. La estación marca el establecimiento de días más largos y estimula a los seres vivos a reproducirse, lo que ... leer más
interferencia

INTERFERENCIA

La imagen, propia de la revolución tecnológica moderna, se repite en todas partes: una familia reunida, ya sea en la mesa de la cocina, en la sala de estar o en el automóvil, y cada rostro se ilumina a la luz d... leer más
generalizar

NO GENERALICEMOS

Saltar a conclusiones causa mucho daño a la iglesia.
libros misioneros

SEMILLAS

El sembrador que salió a sembrar es el personaje principal de la parábola. Si él no hubiera salido, nada habría sucedido.
misioneros india

ENCENDER UNA VELA

Tiempo estimado de lectura: 2 minutos. Si tuviera que elegir, no tendría dudas: el libro de devociones matutinas que más me gustó de todos los que leí fue Contemplemos su gloria, de William G. Johnsson. Naci... leer más
los remedios de Dios

LOS REMEDIOS DE DIOS

Dios, en su Palabra, nos dejó en forma clara cuatro remedios para batallar contra el egoísmo.