Ecos del 61er Congreso de la Asociación General.

Del 6 al 11 de junio de este año se celebró, en la cuidad de Saint Louis, ­Missouri, EE. UU., el 61er Congreso Mundial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Este evento se realiza normalmente cada cinco años (por eso debería haberse realizado en 2020), pero debido a la cuarentena dictada por la pandemia de COVID-19 fue suspendido hasta ahora.

En este tipo de eventos, se presentan los informes de todos los líderes mundiales de la iglesia, mensajes espirituales, alabanzas y hermosos testimonios del avance de la obra en todo el globo. Además, los delegados mundiales eligen a los dirigentes que guiarán a la iglesia durante los próximos cinco años (aunque, en este caso, se eligieron solo por tres años, dado que el próximo Congreso se realizará en 2025).

A continuación, destacamos la información y las novedades más trascendentes.

Nombramientos principales

La Comisión de Nombramientos del Congreso y, posteriormente, la asamblea de delegados aprobaron un nuevo mandato para el Pr. Ted Wilson como presidente. Actualmente, él tiene 72 años. Asumió su primer mandato en julio de 2010, durante el Congreso de la Asociación General en Atlanta. El segundo mandato fue conferido por la Iglesia Adventista del Séptimo Día en 2015, en la asamblea mundial realizada en San Antonio, también en Estados Unidos. En esta ocasión, el Pr. Wilson recibió 1.284 votos, el 74,9 % del total otorgado por los delegados de la Comisión.

Cabe destacar que la Comisión de Nombramientos del Congreso, conformada por miembros de todo el mundo, propone nombres para las funciones. Luego, estos son presentados al plenario compuesto por los demás delegados, que votan tras las observaciones y los comentarios, si fueran necesarios.

“Los miembros de nuestra iglesia anhelan escuchar mensajes sobre la convicción y la afirmación de las creencias bíblicas de nuestro movimiento adventista”, expresó Wilson en su mensaje luego de ser elegido. “Los pilares teológicos del movimiento Adventista del Séptimo Día de Dios son sólidos y cimentados en la Palabra de Dios. Su Palabra es segura y sólida como una roca”.

Además, también fueron reelegidos para los próximos tres años el pastor Erton Köhler como secretario, y el administrador Paul Douglas como tesorero de la Asociación General, respectivamente. El Pr. Köhler, que recibió el 96,1 % de los votos, había sido elegido para este cargo en abril del año pasado, después de la jubilación del Pr. G. T. Ng. Por su parte, Paul Douglas, quien obtuvo el 97,4 % de los votos, sirvió como director del Servicio de Auditoría de la Asociación General antes de ser elegido director financiero también en abril del año pasado.

Nombramientos de vicepresidentes

Además, se realizó la elección de siete vicepresidentes para el equipo ejecutivo de la Asociación General. La novedad es que ahora el equipo de vicepresidentes tendrá siete integrantes y no seis, como anteriormente. Hay líderes que fueron elegidos nuevamente: Guillermo Biaggi, Abner de los Santos, Thomas Lemon, Geoffrey ­Mbwana y Artur Stele. A su vez, la Comisión de Nombramientos eligió a dos nuevos vicepresidentes: Audrey Andersson, de la División Trans­europea, y Maurice ­Valentine, de la División Norteamericana.

Es necesario mencionar que Ella Simmons, la primera mujer en ser vicepresidenta general en la historia de la iglesia, se jubiló.

Nombramiento de directores de Departamentos

A su vez, la Comisión de Nombramientos eligió a los siguientes dirigentes para guiar los diferentes departamentos de la iglesia mundial:

Departamentos de la Asociación General:

Comunicación: Williams Costa Jr., director.

Educación: Lisa Beardsley-Hardy, directora.

Ministerio de la Familia: Wilbert Oliver, director; Elaine Oliver, directora asociada.

Ministerio de Publicaciones: Almir Marroni, director.

Ministerio de Mayordomía: Marcos Bomfim, director.

Ministerio de la Mujer: Heather-Dawn Small, directora.

Ministerio de Capellanía: Iván Omaña.

Ministerio Infantil: Orathai Chureson.

Ministerio de la Salud: Peter Landless, director.

Ministerio Joven: Busi Khumalo. 

Asociación Ministerial: Ramon Canals.

Testamentos y Legados: Dennis Carlson, director.

Libertad Religiosa y Asuntos Públicos: Ganoune Diop, director.

Escuela Sabática y Ministerio Personal: James Howard.

Nombramiento de líderes para las Divisiones

Los delegados eligieron también a los presidentes, los secretarios ejecutivos y los tesoreros de las trece divisiones de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Estos organismos son responsables del trabajo de nuestra confesión para un conjunto de países en todas las regiones del mundo. 

Para la División Sudamericana, el pastor  Stanley Arco fue elegido presidente con el 97,1 % de los votos; y los pastores Edward Heidinger y Marlon Lopes, como secretario y tesorero, respectivamente.

“Sigo viéndome pequeño para este gran desafío, pero al mismo tiempo permanezco en las manos del Señor confiando en su amor, su poder y sus promesas. Agradezco a Dios y a la iglesia por su apoyo y confianza. Las necesidades y los desafíos son grandes, pero las promesas son mayores. Hago un llamado de corazón a todos a involucrarse con todas sus fuerzas, orando, viviendo y compartiendo la Palabra, porque Jesús está volviendo”, destacó el Pr. Arco.

Modificaciones al Manual de la iglesia

Entre los propósitos de los congresos mundiales se incluyen aprobar documentos y declaraciones, e incluso hacer modificaciones en las creencias fundamentales y los reglamentos de la iglesia, como es el caso del Manual de la iglesia. Este describe la operación y las funciones de las iglesias locales y su relación con las estructuras confesionales en las que tienen su membresía.

Propuestas de modificaciones

Si una iglesia local o una Asociación o Misión desean proponer una modificación al Manual de la iglesia, debe someter esas propuestas de revisión al siguiente nivel administrativo de la iglesia, para su consideración y estudio más amplios. Si ese nivel aprueba la propuesta, debe someter la revisión sugerida al próximo nivel, para una evaluación adicional. Si cada nivel administrativo sucesivo aprueba la propuesta, finalmente será enviada a la Comisión del Manual de la iglesia de la Asociación General, que considerará todas las recomendaciones.

Si la Comisión del Manual de la iglesia aprueba una revisión, la preparará para presentarla en un Concilio Anual de la Junta Directiva de la Asociación General o en el próximo Congreso Mundial de la Asociación General.

A continuación, presentamos algunas de las modificaciones aprobadas en este Congreso.

Predicadores no autorizados

Este ítem clarifica quién puede ser invitado a disertar en la iglesia, y aborda la confusión causada por la idea de que un laico no pueda predicar porque no tiene credenciales. En el capítulo 10 (“Los cultos y otras reuniones de la iglesia”), página 117, se votó una enmienda del texto marcado:

Oradores autorizados. El pastor local podrá invitar a hablar desde el púlpito únicamente a personas dignas de confianza, en armonía con las directrices dadas por la Asociación. Los ancianos locales o la Junta de la iglesia también pueden invitar a los oradores, en consulta con el pastor y en armonía con las directrices de la Asociación. No se debe permitir que ocupen el púlpito aquellos que ya no son miembros de la iglesia, o que están bajo disciplina eclesiástica”.

“Puede haber ocasiones en que sea propio que nuestras congregaciones escuchen discursos de funcionarios del Gobierno o de otras personalidades públicas. Cualquier otra persona debe ser excluida de nuestros púlpitos, a menos que la Asociación local le haya concedido un permiso especial. Todo anciano, pastor y presidente de Asociación tiene el deber de velar para que esta regla se cumpla”.

Reuniones de la junta directiva de la iglesia

Esta es una de las modificaciones que la Pandemia y la consiguiente cuarentena obligaron a realizar. Esta enmienda permite la participación virtual en las reuniones de la Junta Directiva de la iglesia. Fue votado enmendar el Manual de la iglesia, capítulo 10, página 127, para que exprese lo siguiente:

Reuniones. La Junta Directiva debe reunirse por lo menos una vez por mes, y con más frecuencia si es necesario, porque su función es esencial para la vida, la salud y el desarrollo de la iglesia. Conviene tener las reuniones mensuales en el mismo día de la misma semana cada mes.

“La reunión de la Junta de la iglesia debe anunciarse durante el culto regular del sábado. Debe hacerse todo lo posible para conseguir que todos los miembros de la Junta asistan a cada reunión.

“Cada iglesia debe determinar, en una de sus reuniones administrativas regulares, el número de miembros de la Junta Directiva de la iglesia que deberán estar presentes en sus reuniones para constituir quórum. Donde la legislación local lo permita, los miembros de la Junta Directiva pueden participar en las reuniones por medio de una conferencia virtual o medio similar, mediante la cual todas las personas que participan pueden comunicarse entre sí al mismo tiempo, y la participación por tal medio constituirá la presencia en persona en dicha reunión.

“No se aceptarán votos por representación o carta poder”.

Ordenación al ancianato

Una de las enmiendas propuestas al Manual de la iglesia terminó en una discusión de unos 75 minutos. El secretario asociado de la Asociación General, Gerson Santos, mencionó que esta modificación buscaba “aclarar algunos aspectos de la Junta de iglesia”.

La enmienda propuesta está relacionada con la ordenación de los ancianos en la iglesia local. El motivo fue tener coherencia de redacción entre las secciones sobre ancianos y diáconos/diaconisas, al abordar cierta confusión que se había generado en las divisiones de la iglesia mundial en que las mujeres son ordenadas al ancianato. Específicamente, se recomendó enmendar el capítulo 8 del Manual de la iglesia (“Los dirigentes y las organizaciones de la iglesia local), p. 71, con respecto a la ordenación al ancianato, para que diga lo siguiente:

Ordenación del ancianato local. La elección de una persona para el cargo de anciano, por sí sola, no la califica para actuar como anciano. Se requiere la ordenación como anciano antes de que la persona tenga autoridad para actuar como tal. Cuando una iglesia, en reunión administrativa, vota la elección de nuevos ancianos, también autoriza su ordenación. En el intervalo entre la elección y la ordenación, el anciano elegido puede actuar como dirigente de la iglesia, pero no puede administrar los ritos de la iglesia.

“El servicio de ordenación debe realizarse únicamente por un ministro ordenado que tenga credenciales emitidas por la Asociación local. Por cortesía, un pastor ordenado que esté de visita puede ser invitado a colaborar en el servicio de ordenación. Sin embargo, y como excepción, un pastor ordenado visitante o un pastor ordenado jubilado pueden dirigir el servicio de ordenación por pedido específico de los administradores de la Asociación.

“El rito sagrado de la ordenación de ancianos debe realizarse con sencillez, en presencia de la iglesia, y puede incluir una breve descripción del cargo de anciano, de las cualidades requeridas para ocuparlo y de los principales deberes que la iglesia le autoriza realizar. Después de la exhortación, el ministro oficiante, auxiliado por los demás ministros y ancianos locales ordenados que participen, ordenará al anciano mediante la oración y la imposición de manos (véase la p. 37).

“Luego de ordenar a una persona como anciano de iglesia, no es necesario que se la vuelva a ordenar cuando sea reelegida, o cuando sea nombrada por otra iglesia como anciano, siempre que se haya mantenido en plena comunión con la iglesia. También está calificada para servir posteriormente en el diaconado”.

Después de que varios delegados comentaran a favor o en contra de la propuesta de hacer estos cambios sobre la ordenación al ancianato en el Manual de la iglesia, se fue a votación. La propuesta tuvo apoyo y fue aprobada por un 75,7 % de los delegados.

Karnik Doukmetzian, director del departamento jurídico de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, mencionó la importancia de este voto: “Tiene la intención de aclarar que, una vez que la reunión administrativa de la iglesia local vota un nuevo anciano, se supone que también otorga la autorización para que sea ordenado, por lo que no es necesario que se tome un voto separado para que sea ordenado. Una vez que los elige, se asume automáticamente que se ha otorgado autorización para que sean ordenados, independientemente de si son varones o mujeres”.

Énfasis en el discipulado

Durante todo el Congreso también se propusieron, a los delegados mundiales, por parte de la Comisión del Manual de la iglesia, un total de 37 cambios. Fueron aprobados 36 de esos cambios. Uno de ellos, que detalla el rol del pastor y de los líderes del campo local, será revaluado y presentado nuevamente en el próximo Congreso, en 2025. Entre los cambios que se aprobaron en esta oportunidad, está la inclusión de un nuevo capítulo sobre el discipulado cristiano.

Durante bastante tiempo, la iglesia ha estado debatiendo sobre si debe concentrarse en el evangelismo y la actividad misionera o si debe hacerlo en el cuidado y la retención de los miembros. De acuerdo con el pastor James Howard, recién designado director de Escuela Sabática y Ministerios Personales de la Asociación General, la inclusión de este nuevo capítulo sobre el discipulado combina ambas cosas.

“Este capítulo nos ayuda a entender que tenemos una misión que incluye, por un lado, la actividad misionera y la evangelización agresivas, pero que no termina después de que las personas son bautizadas, sino también incluye asegurarse de que tenemos un proceso sistemático para discipular a las personas después de su bautismo. De esa manera, podemos educarlas en hábitos espirituales, podemos capacitarlas para ganar almas y lograr que sean activas inmediatamente después de su bautismo”, enfatiza el Pr. Howard.

En este sentido, este capítulo comienza diciendo que “hacer discípulos es un proceso continuo por el que una persona se convierte en discípulo de Jesucristo, madura como su discípulo y hace más discípulos. El bautismo es una parte esencial del proceso de discipulado, pero no es el resultado final de ese proceso”.

Miembros comprometidos con la misión

El capítulo añadido menciona, además, que un discípulo es “aquel cuyas elecciones, decisiones y cosmovisión están siendo transformadas por el Espíritu Santo a través de la Palabra de Dios”. En este sentido, para que un discípulo pueda crecer y desarrollarse, necesita tener una vida devocional personal activa, debe ministrar a otros, tener una aproximación a la evangelización en la que se satisfagan las necesidades de las personas, debe ser fiel y obediente a las enseñanzas de la Biblia, y finalmente llevar a las personas a los pies de Jesús y al bautismo (un discípulo también discipula a otros).

De acuerdo con el Pr. Howard, este capítulo tiene la intención no solo de reactivar a la iglesia, sino también de retener mejor a la membresía: “Con esta inclusión, esperamos mejorar el porcentaje de retención de miembros. En los últimos cincuenta años, alrededor de cuatro de cada diez bautizados dejaron la iglesia, y nos gustaría ver ese número reducido, tal vez a dos o tres. Nunca eliminaremos todas las pérdidas, porque no se puede controlar las decisiones de la gente, pero podemos hacer un trabajo mucho mejor y reducir ese número”.

El Ministerio de las Posibilidades

Los delegados aprobaron, con el 99,6 % de los votos, una nueva sección en el Manual: Se trata del Ministerio de las Posibilidades. En el mundo, se estima que hay mil millones de personas con algún tipo de deficiencia o discapacidad física o intelectual, lo que justifica plenamente la preocupación. En la práctica, la inclusión de tal área implica el nombramiento de líderes en las congregaciones locales a fin de realizar un trabajo eficiente en favor de las personas con aquellas características.

La idea del voto también es incluir el concepto general y la importancia de este ministerio. La propuesta afirma que se debe alcanzar a los sordos, los ciegos y las personas con movilidad reducida, y a quienes posean deficiencias en el desarrollo social y mental, entre otros grupos.

“Retén lo que tienes”

El Congreso concluyó el sábado 11 de junio. El Pr. Ted Wilson fue el encargado del sermón. Con algunas frases de esperanza de su mensaje, cerramos esta nota con el anhelo de que todos los lectores puedan estar preparados y preparar a otros para la segunda venida de Jesús.

“¡Qué maravilloso espíritu de dedicación espiritual y entusiasmo evangelizador hay en nuestra familia mundial! Con tantos países y culturas en nuestra familia global de la iglesia, alabamos a Dios porque hay una cultura de Cristo que nos une y nos hace a todos ciudadanos del Cielo”.

“¡Jesús viene pronto! Y la Biblia nos dice: ¡’Retén lo que tienes’! Muchas señales apuntan al fin del tiempo y la necesidad imperiosa de ‘retener lo que tenemos’, de nunca renunciar a la pura verdad bíblica. Las Santas Escrituras dicen: ‘He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona’ (Apoc. 3:11)”.

“Como el pueblo remanente de Dios identificado en Apocalipsis 12:17, ‘los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo’, tenemos un mensaje especial de advertencia, gracia y esperanza”.

“Mis hermanos y hermanas, permanezcan firmes en la extraordinaria verdad bíblica de Dios para este tiempo. No se dejen distraer, sino más bien enfóquense plenamente en los consejos de la Palabra de Dios y del Espíritu de Profecía, que nos conectan con Dios, y nos dan esperanza para el futuro y nuestra razón de ser adventistas del séptimo día”.

“Permitan que el Espíritu Santo revitalice espiritualmente su vida, su familia, sus actividades, su trabajo para el Señor y su iglesia local. Oremos con fervor por la lluvia tardía del Espíritu Santo para lograr esta obra en nuestra vida”.

“Hermanos y hermanas, apóyense en Cristo, en su santa Palabra y en su Espíritu de Profecía en tanto que nos preparamos para lo que pronto vendrá. Recordemos que los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14 terminan con el maravilloso versículo 12: ‘Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús’. Por la gracia y el poder de Dios, guardemos todos los mandamientos de Dios y tengamos plena fe en Jesús”.

“Debemos compartir estos preciosos mensajes de los tres ángeles con bondad celestial y amor cristiano. Estos no solo contienen una fuerte advertencia, sino también comparten una gran esperanza mediante la justicia de Cristo tal como se revelan en el evangelio eterno”.

“En tanto el pueblo de Dios –individualmente y como un cuerpo unido— mantenga sus ojos fijos en Cristo y no transija en su fe, estará seguro. Jesucristo es el verdadero Líder de esta iglesia, y es el único que puede llevarnos seguros a nuestro hogar celestial mientras lo miramos solo a él cada día”.

“Muy pronto, un día miraremos hacia arriba, al cielo, en el oriente, y veremos una nubecita acercarse, ¡y sabremos que es la segunda venida de Cristo! Esa nube se volverá cada vez más brillante y más grande, y en el medio de esa nube veremos a Jesús. Diremos: ‘Este es el Dios a quien hemos esperado, y él nos salvará’. Jesús mirará hacia abajo y dirá: ‘Bien, buenos siervos y fieles; entren en el gozo de su Señor’; y entonces ascenderemos juntos al cielo”.

“Hoy, Jesús nos pide a ti y a mí que vayamos por él preparando al mundo para verlo: nuestro Salvador y nuestro Rey. ¡Qué día será aquel cuando lo veremos!”


Informe: Felipe Lemos, Jefferson Paradello (División Sudamericana); Wilona Karimabadi, Marcos Paseggi (Adventist Review); y Marcos Blanco (ACES). Fotos: Adventist Media Exchange.

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