RA Julio 2017 - 125 años, El camino a Cristo

Este año marca el aniversario 125 de uno de los libros religiosos más ampliamente difundidos, además de la Biblia: El camino a Cristo, de la autora Elena de White. Fue un éxito sorprendente desde el mismo comienzo: dentro de las primeras seis semanas de su lanzamiento, ya se había lanzado una tercera reimpresión. Hoy, el libro más ampliamente difundido de Elena de White ha sido traducido a más de 165 idiomas y dialectos, lo que lo convierte en una de las obras extrabíblicas más traducidas de la historia de la literatura mundial.1

Todo el que haya leído El camino a Cristo sabe que bajo la presentación sencilla y práctica de la experiencia cristiana yacen profundas verdades que esperan ser descubiertas con cada nueva lectura. Cada capítulo contiene gemas de esperanza, de consuelo, o promesas que muchos han llegado a memorizar.

La historia misma del libro es destacable. Fue el único libro que Elena de White hizo publicar, originalmente, por un editor no adventista. También fue el único libro al que le agregó un capítulo completo luego de haber sido publicado. Y años después, circuló una versión de que Elena de White no había escrito los manuscritos, sino que lo había hecho una de sus asistentes literarias.

En el verano de 1890, se pidió a Elena de White que preparara un pequeño libro acerca de la experiencia cristiana, para que pudiera ser vendido por los colportores a unos cincuenta centavos de dólar y en las librerías. Muchos de sus artículos, que ella había escrito acerca de la salvación en las revistas Adventist Review y Signs of the Times, podrían ser seleccionados.

La secretaria de Elena de White, Marian Davis, comenzó a compilar los materiales. Algunos quizá se imaginarán que Elena de White se sentó y escribió El camino a Cristo capítulo por capítulo, a fin de comunicar el nuevo mensaje de la justificación por la fe presentado en Minneapolis durante el Congreso de la Asociación General de 1888. Pero no fue así.

Entre los veranos de 1890 y 1891, Marian Davis revisó todos los artículos y los libros publicados por Elena de White, al igual que sus cartas y manuscritos, en busca de pasajes que abordaran la vida cristiana. Después de que estos mensajes fueron compilados, Elena de White reescribió algunos párrafos y agregó nuevo material a otros, para completar la temática de cada capítulo. Como El Deseado de todas las gentes y muchas otras de sus grandes obras, el producto final fue una compilación intricadamente tejida a partir de todos sus escritos.

Se presentó el manuscrito a varios directivos pastores con el objetivo de que expresaran su opinión, en un encuentro educativo que se realizó en Harbor Height, Michigan, en julio de 1891. Inmediatamente se trazaron planes para que tuviera la mayor difusión posible. Uno de los pastores presentes, George B. Starr, sugirió a Elena de White que se ofreciera el manuscrito al editor de publicaciones religiosas Fleming H. Revell, de Chicago. Starr tenía la intención de que el libro llegara a manos de lectores de otras confesiones también.

A Elena de White le agradó la propuesta por otra razón: esto le permitiría encargarse ella misma del manuscrito, evitando así la ruta acostumbrada de las comisiones de manuscritos de las casas editoras.2

Un capítulo extra

Seis meses más tarde, cuando Elena de White se había adaptado a su nueva vida en Australia, recibió la noticia de que ya se había publicado El camino a Cristo. De acuerdo con Starr, se convirtió instantáneamente en un éxito editorial, con siete reimpresiones en su primer año. Ninguna de ellas, sin embargo, contenía el primer capítulo que aparece en nuestra actual edición. ¿Por qué razón se agregó un capítulo al libro, cuando este ya había sido reimpreso varias veces?

Podría sorprendernos el hecho de que este capítulo extra fuera insertado inicialmente por una razón más práctica que de fondo. Estaba en los planes que el libro se reimprimiera en varias de nuestras casas publicadoras fuera de los Estados Unidos, donde Revell no tenía derechos de impresión. Más tarde, en 1892, el gerente de la Sociedad Internacional de Tratados de Londres pidió que el autor agregara material adicional al manuscrito, con el fin de que se pudieran registrar apropiadamente los derechos intelectuales en Gran Bretaña. Con el propósito de cumplir con este pedido para la nueva edición inglesa, Elena de White seleccionó un manuscrito que acababa de terminar. “Amor supremo” (“God’s Love for Man”, originalmente en inglés) llegó a convertirse en una bella introducción al tema del libro. Desde ese momento, El camino a Cristo pasó a tener trece capítulos.

Los que no están familiarizados con la historia del libro han cuestionado la autoría de ese capítulo extra. Diecisiete años después de la muerte de Elena de White, comenzó a circular una versión de que Fannie Bolton, una de las asistentes literarias de Elena de White, fue quien en realidad había escrito todo el libro. Esta afirmación, presentada como si proviniera de fuentes informadas, provocó un gran revuelo entre los adventistas a comienzos de la década de 1930. Fannie Bolton misma no podía refutar esa versión, ya que había muerto seis años antes, en 1926.

Esta aseveración fue fácilmente desacreditada al comparar los pasajes de El camino a Cristo con los escritos previos de Elena de White que habían sido utilizados en la compilación del manuscrito; escritos publicados mucho tiempo antes de que Fannie estuviera en contacto con Elena de White.3 Sin embargo, incluso hoy se hace revivir esta versión sin fundamentos, y llega a circular como si fuera una verdad.

El libro en inglés es de dominio público desde hace ya muchos años, de manera tal que nadie sabe cuántas decenas de millones de copias de El camino a Cristo han circulado. En años recientes, se han impreso ediciones especiales de un millón a la vez. Y se han lanzado, incluso, varias versiones para jóvenes en lenguaje contemporáneo.

No sabemos quién fue el primero en sugerir a Elena de White la idea de un libro sencillo que aborde la experiencia cristiana. Pero una cosa es cierta: esa persona no tenía idea de los millones de personas que llegarían a conocer a Cristo a través de ese pequeño volumen. RA


Referencias:

1 El camino a Cristo (1892); El discurso maestro de Jesucristo (1896); El Deseado de todas las gentes (1898); Palabras de vida del gran Maestro (1900).

2 Elena White, El camino a Cristo, p. 93.

3 Ibíd., p. 95.

4 bíd., p. 70.

5 Ibíd., p. 73.

6 Ibíd., p. 105.

7 Ibíd., p. 100.

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