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Lecciones de Juan 13 para el dirigente de hoy.

Si hay un capítulo extraordinario en la Biblia y con textos esenciales para aprender cómo se vive el liderazgo de servicio, ese es Juan 13. En este texto encontramos elementos fundamentales que caracterizan al líder/siervo. Veamos:

JUAN 13:1: AMA POR ENCIMA DE TODO

Palabra clave: Amor

En relación con el amor de Jesús por sus discípulos, el texto dice que Jesús “los amó hasta el final”. Aquí Juan usa la palabra griega ágape, que significa “dar la bienvenida a las personas con alegría, amar mucho a las personas y amarlas con ternura”.

Lo que Jesús está mostrando aquí es que el líder/siervo les da la bienvenida a sus seguidores con alegría y que el líder/siervo ama mucho a las personas. Esto significa que es un líder que traza sus planes de acuerdo con la gente.

Así, el líder/siervo puede identificarse fácilmente en oposición a un simple jefe. En la planificación, el jefe prioriza las estructuras, el equipo y los procesos. En la planificación, el líder/siervo prioriza a las personas. El jefe enfatiza los números y los presupuestos, pero el líder/siervo destaca a las personas.

Desde luego, los líderes/siervos también necesitan estructuras, equipos, procesos, números y presupuestos. Pero son líderes que hacen girar todo en torno a las personas.

JUAN 13:2: AMA AUN A LOS LIDERADOS PROBLEMÁTICOS

Palabra clave: Aceptación

Es fácil amar a aquellos que no causan ningún problema y son buenos seguidores. Es fácil ser cortés con quienes son corteses con nosotros. Pero ¿cómo tratamos a esos seguidores que nos faltan el respeto? ¿Cómo tratamos a los traidores? Es al tratar con personas problemáticas cuando alguien demuestra el tipo de líder que es.

El líder/siervo ama especialmente a aquellos que no merecen amor. Las personas que creemos que no merecen ser amadas son solo las personas que más necesitan ser amadas. No hay virtud en querer a una buena persona, ni en ser amigos de aquellos que pueden igualar nuestra amistad. La virtud existe en amar a los que nadie mira, a los que siempre son los últimos.

Como líder/siervo, Jesús nos enseña que debemos amar a las personas con problemas mostrándoles que Cristo vino a salvar a los que estaban perdidos.

JUAN 13:4 Y 5: REALIZA ACCIONES POSITIVAS Y ASOMBROSAS EN FAVOR DE SUS LIDERADOS

Palabra clave: Distinción

Según la costumbre judía, el lavado de los pies del amo era un deber de un esclavo extranjero; pero no se esperaba algo así de parte de un esclavo judío. Sin embargo, era un servicio que la esposa le debía a su esposo; y los hijos, al padre. Por lo tanto, la tarea se consideró muy servil. Como no había ningún sirviente presente en este lugar, uno de los discípulos debía haber estado a cargo de la tarea, pero ninguno de ellos se ofreció a hacerlo.

Jesús contrarrestó todas las expectativas. Nadie esperaba esta actitud de parte de él; después de todo, la toalla y el lavabo de servicio coinciden con personas de tercera clase, no con el jefe. Me imagino que la imagen del Maestro encorvado lavando los pies de todos quedó marcada indeleblemente en las mentes de los discípulos. En un momento en que no existía un equipo fotográfico instantáneo para capturar la escena, la imagen hizo clic en la memoria y se convirtió en un ícono para estos hombres que años más tarde revolucionarían el mundo.

¿Recuerdas un momento en que hiciste algo inesperado y sorprendente en favor de alguien? ¿Recuerdas cómo impactó eso de manera positiva? ¿Cuál es la reacción de la persona?

Como líder/siervo, Jesús nos enseña que debemos hacer cosas positivas y notables para las personas. Debemos dejar nuestra huella de distinción. Esta es una forma de mostrarle a la gente nuestro afecto y aprecio.

JUAN 13:6 Y 7: CREE EN EL CRECIMIENTO DE SUS LIDERADOS

Palabra clave: Confianza

En lugar de críticas, el Maestro hace una declaración sobre Pedro que Carl Rogers y Abraham Maslow habrían llamado “profecía autocumplida”. Pero, fue mucho más que eso. Jesús creía que Pedro entendería las cosas, que maduraría y que llegaría a ser un gran instrumento para la iglesia. Como siempre, el Maestro tuvo razón: Pedro se convirtió en un poderoso líder de la iglesia apostólica.

No tenemos derecho a dudar de las personas. ¿Cuántas veces hemos pensado de alguien: “Este hombre no tiene futuro” o “Esta mujer no llegará a nada”, y es así?

Sin embargo, muchas de esas personas luego de unos años se transforman en profesionales, y pueden ser altamente hábiles, exitosos y estar completamente involucrados en las actividades de la iglesia. Y nos pueden cruzar en la calle. Si los hemos despreciado, ¿con qué ojos nos mirarán? Y ¿cómo los miramos?

Como líder/siervo, Jesús nos enseña que debemos creer en el potencial de las personas, y debemos ayudarlas a desarrollar ese potencial.

JUAN 13:10: NO SE ESCONDE NI DESCONOCE LAS FALLAS DE SUS DIRIGIDOS

Palabra clave: Transparencia

Jesús nunca escondió la verdad de la situación. Dijo claramente que alguien no estaba limpio; y quien no lo estaba ciertamente entendió el mensaje. Necesitamos enseñar la verdad con tacto y con cuidado. Necesitamos evaluar el desempeño de los demás con transparencia y sabiduría. En la medida de lo posible, debemos evitar la confrontación; pero nunca debemos renunciar a la verdad. No debemos ocultar la evaluación negativa, ya que eso puede redirigir la vida del trabajador, del empleado, del amigo o del miembro de iglesia. La verdad debe ser dicha en el momento correcto y con las palabras correctas.

No es correcto opinar: “Mira, eres un buen pastor, eres un buen trabajador, estás haciendo un buen trabajo” cuando en realidad el colega no es un buen pastor, no es un buen empleado ni está haciendo un buen trabajo. Ocultar la verdad del desempeño de alguien es negar el crecimiento, negar el desarrollo, negar la madurez. Como líder/siervo, Jesús nos enseñó que debemos decir la verdad, pero debemos decirla con amor.

JUAN 13:11: TIENE CONOCIMIENTO DE LA NATURALEZA HUMANA

Palabra clave: Sensibilidad

¿Por qué las personas se comportan como lo hacen? ¿Qué fomenta o contribuye a la lealtad de las personas? ¿Cómo motivar a las personas a involucrarse en el trabajo de evangelismo? ¿Cómo aprenden las personas?

Todas estas preguntas son muy pertinentes para el papel del liderazgo de servicio. Y el líder debe tener una buena respuesta para cada uno de estos interrogantes. Para esto, el líder necesita conocer la naturaleza humana. Y ¿cómo es esto posible? Estudiando, hablando con expertos, leyendo buenos libros, observando a la gente.

Como líder/siervo, Jesús nos enseña que necesitamos saber más que solo el nombre y el apellido de nuestros seguidores. Necesitamos conocer bien cómo son y cómo piensan.

JUAN 13:15: ES UN EJEMPLO

Palabra clave: Modelo

“El ser amable y cortés es el argumento más poderoso que uno puede hacer en favor del cristianismo”, podríamos decir citando a Elena de White. Parafraseándola, podemos aseverar: “El ejemplo de vida de un líder es la mejor enseñanza que puede dar”.

Hoy más que nunca, las personas necesitan orientación. Necesitan saber que hay personas interesadas en mostrarles el verdadero significado y el sentido de la vida. Los hermanos de nuestra iglesia necesitan personas valientes que estén dispuestas a mostrarles el camino y a caminar con ellos. Necesitan modelos para seguir, personas a las que puedan admirar, personas en las que puedan confiar, personas diferentes de todas las que ven a diario. Debemos ser estos modelos. Ese es el desafío de Dios para nosotros.

Como líder/siervo, Jesús nos enseña que debemos ser modelos para seguir, ejemplos positivos para aquellos con quienes vivimos.

El líder/siervo es alguien que está a disposición de sus seguidores. Su lema es: “No estoy en este rol para ser servido, sino para servir”. Después de todo, la iglesia no es un espacio o lugar para mostrar lo que podemos hacer o lo que somos capaces de realizar. No estamos en la iglesia para mostrar la autoridad que tenemos para ejercer o para mostrar cuánto mandamos. Nada de eso. Al contrario, la iglesia es un lugar para servir. RA

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