He aquí la sabiduría: El que tiene entendimiento, entienda (qué representa) el número de la bestia […] seiscientos sesenta seis” (Apoc. 13:18; traducción del autor).

La pregunta que había quedado pendiente en el número anterior era: ¿Cómo entendieron los primeros cristianos y Juan el tema del número de la bestia?

La evocación de Daniel 3 en Apocalipsis 13 es innegable, en vista de todo lo que ambos textos comparten: contexto de devoción idolátrica a una autoridad político-religiosa autodivinizada, imagen cúltica, exigencia de adoración so pena de muerte, el número 6, trasfondo litúrgico musical, fascinación de las multitudes, etc. De hecho, el número 6 estaba íntimamente asociado con la Babilonia de la época de Daniel.

En vista de todo ello, bien podría decirse que Apocalipsis 13 es una recreación de lo ocurrido en la llanura de Sinar seis siglos antes; esta vez, en el nuevo escenario del cautiverio espiritual del nuevo Israel cristiano en una nueva Babilonia, cultural, tan exitosa como la de antaño en su agenda de reprogramación ideológica y supresión de la identidad y el testimonio cristianos (1 Ped. 5:13). La agenda abiertamente antimítica y antiidolátrica del Apocalipsis da cuenta de ello (Apoc. 2:14, 15, 20-24; 9:20, 21; 13:14, 15; 14:7-11; 17:4, 5; 18:3; 19:2; 22:15).

El carácter históricamente continuo del conflicto entre el bien y el mal hace pensar en los números 600, 60 y 6 como una clave capaz de desenmascarar, en esencia, las múltiples y sucesivas manifestaciones de la apostasía a lo largo de la historia, empezando con el rechazo del Mesías por parte del liderazgo del judaísmo palestinense y del cristianismo de raíces farisaicas, siguiendo con la paganización del cristianismo y culminando con una gran confederación político-religiosa perseguidora cerca del final de la historia.

El anticristo (del griego anti Jristós: “en lugar de Cristo”) es, por definición, todo intento o pretensión de ocupar el lugar del Cordero divino-humano muerto y resucitado como única solución para el problema del pecado solo por medio de la fe (Juan 3:16; 14:6; 1 Tim. 2:5). La insistencia en la religiosidad formal y externa (circuncisión y observancia de la ley ritual mosaica y de tradiciones humanas), la recaída en la idolatría y la síntesis entre cristianismo y paganismo han sido, básicamente, las estrategias del dragón para engañar en tal sentido al mundo, incluyendo a buena parte del profeso pueblo de Dios (Mat. 24:24).

Puesto que el Apocalipsis muestra su predilección por las secuencias de palabras (a menudo tres) y por la repetición de un mismo sonido para fijar oralmente un concepto o idea en la mente de su público (Apoc. 1:3), no es coincidencia que haya elegido la tríada 600-60-6 (exakósioi exékonta éx),1 en el contexto de la falsa trinidad integrada por Satanás (el dragón), la fiera del mar y el falso profeta, o bestia de la tierra.

A su vez, el trío marca-nombre-número es el antecedente inmediato de la serie 600-60-6 en el vers. 17. Además, como se dijo, a la luz de Daniel 3 existe una clara vinculación entre el número 6 (éx en griego) y Babilonia, símbolo esta de falsa adoración y de esclavitud espiritual y moral en Apocalipsis. No es, pues, de extrañar que la letra griega ji, con la que comienza la palabra járagma (marca de pertenencia y devoción a una deidad en carácter de siervo o esclavo),2 represente el número 600 en ese idioma, mientras que la letra stigma (palabra que también significa “marca corporal de servidumbre o esclavitud”)3 equivalga al número 6 en dicha lengua. Así, pues, el mensaje de la secuencia numérica 600-60-6 parece ser básicamente: “La falsa adoración te hace esclavo/a de Babilonia y del dragón”. RA


Gracias, Señor, por el discernimiento espiritual que siempre ofreces a los destinatarios de tus mensajes a fin de que nos resulten comprensibles. Gracias, porque ello no requiere genialidad ni imaginación. Solo disposición a ser instruidos por ti mediante tu Palabra y tu Espíritu.


Referencias:

1 Parece que Juan no tuvo la intención de que la expresión original fuera tratada como una cifra propiamente dicha. En este caso, tal vez hubiese escrito simplemente las tres letras usadas en griego para representar los números 600, 60 y 6 respectivamente (χ´ ξ´ Ϛ´), ya que en dicho idioma las letras hacen las veces de números.

2 Apoc. 13:16, 17; 14:9, 11; 16:2; 19:20; 20:4; cf. Hech. 17:29. Véase el artículo “Sellados o marcados”, en la Revista Adventista de agosto de 2016, p. 11.

3 Pablo parece usarla en Gálatas 6:17 como designación de su pertenencia a Jesús en calidad de siervo o esclavo, el mismo sentido en que se la emplea en la literatura extrabíblica del siglo I a.C. o I d.C. (E.g., Pseudo Focílides 1:225).

Sobre El Autor

Hugo Cotro

Pastor, doctor en Teología y docente universitario de destacada trayectoria. Actualmente ejerce su ministerio como profesor en la Universidad Adventista del Plata, Entre Ríos, Rep. Argentina.

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