Uno de los males de la dieta moderna es el alto consumo de sal de mesa refinada, que puede llevar a algunas enfermedades. Debes saber que la sal refinada pasa por un proceso por el cual son eliminados el magnesio y otros minerales, lo que produce que se destruya el yodo natural durante su refinación, y se añaden altos niveles de yoduro de potasio. Además, se agrega dextrosa como estabilizador y un agente de blanqueo para darle el color extrablanco. Por esto, es mejor usar la sal de mar natural sin refinar.

La sal de mar se seca naturalmente al sol, no tiene ningún proceso químico y contiene cantidades microscópicas de vida marina y yodo natural, es de color menos blanco y ligeramente más húmeda. Tiene un sabor más fuerte, y por eso se utiliza en menor cantidad, pero con mejor sabor.

La sal de mar natural es mucho más que un condimento que potencia el sabor de los alimentos. Ante todo, es un mineral indispensable para la vida, ya que el cuerpo la necesita para funcionar correctamente, puesto que contribuye a que esté bien hidratado, introduciendo agua en el interior de las células. Ayuda a controlar la cantidad de agua del organismo y a regular los fluidos del cuerpo. Es esencial para que el sistema nervioso transmita impulsos al cerebro y para la relajación muscular. Los beneficios de la sal marina se destacan por sus propiedades naturales que nos ayudan: aporta el magnesio que necesitamos, suministra minerales, regula los niveles de azúcar en sangre y evita la retención de líquidos, entre otros beneficios. RA


Rolls de queso crema

Ingredientes:

  • 1 barra de queso crema tipo Filadelfia
    (opcional: tofu suave).
  • 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • 1 diente de ajo picado fino.
  • ½ taza de nueces o almendras molidas.
  • ½ taza de hojas de albahaca picadas finas.
  • 1 taza de tomates picados en cuadritos.
  • 1 cucharadita de sal de mar y pimienta a gusto.

Preparación:

Calentar una cucharada de aceite de oliva en una sartén a fuego alto. Agregar el ajo y los tomates, y saltear durante 10 minutos. Condimentar con sal y pimienta, y reservar. Colocamos la barra de
queso crema entre dos hojas de film transparente y aplastamos con un rodillo de amasar hasta obtener un rectángulo de 20 × 25 cm aproximadamente. Sacar el film de la superficie y distribuir la mitad de la albahaca y las nueces en uno de los extremos del rectángulo de queso crema; sobre estas, agregar los tomates reservados.

Enrollar cuidadosamente, espolvorear con la albahaca y las nueces restantes, envolver en film transparente y refrigerar por 30 minutos. Sacar el rollo del refrigerador, retirar el film y cortar rodajas de 2 centímetros. Podemos servirlo como acompañamiento o con galletitas.

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