El conjunto de rasgos peculiares que caracterizan a una persona o cosa, así como también a un grupo social, se denomina “perfil”. Al leer el registro bíblico, podemos identificar con cierta facilidad las características peculiares de la nación israelita o de la naciente iglesia cristiana.

De igual forma, al analizar los datos de nuestra feligresía, que son cuidados por el área de Secretaría de la iglesia, podemos tener una descripción de cómo es la Iglesia Adventista en la División Sudamericana (DSA).

A continuación, presentaremos esta descripción tomando como base los datos de la feligresía de la DSA a septiembre de 2016.

Es una iglesia relativamente joven y con mayoría de damas

El 56,5% de los 2.481.815 miembros con que cuenta la DSA son mujeres; ellas son también un fuerte contingente misionero para la ganancia de almas. El 45,6% de la feligresía tiene hasta 30 años de edad. Si a esto le sumamos la cantidad de niños que son hijos de adventistas y que aún no han sido bautizados, estaremos hablando posiblemente de la mitad de la feligresía.

Debemos velar para mantener esta característica, sin descuidar a los miembros de más edad, cuya experiencia y dirección son fundamentales para mantener el equilibrio en el avance de la obra. Y es preciso estar alertas, dado que en la franja etaria comprendida entre 15 y 20 años es donde perdemos la mayor cantidad de miembros. Por ello, en este quinquenio brindaremos un énfasis especial en la DSA para atender a las nuevas generaciones, con el propósito de fortalecer la vida espiritual e involucrarlas más intencionalmente en la misión de la iglesia.

La feligresía se concentra principalmente en el Brasil

De los ocho países que conforman la DSA, la Rep. del Brasil concentra notoriamente la cantidad de miembros. De cada diez miembros, casi siete son del Brasil. La feligresía, en este país, ha ampliado su participación con respecto al total de miembros de la DSA en casi siete puntos porcentuales en los últimos 50 años, pasando de 59,77% a 66,64%.

La tendencia del crecimiento de la feligresía en los países que componen la DSA nos lleva a inferir que en todos ellos la iglesia seguirá creciendo; sin embargo, en el Brasil continuará siendo aún mayor en los próximos años.

La mayoría de los miembros tiene menos de 10 años en la iglesia

El 54,6% de los miembros de nuestra iglesia en Sudamérica tiene menos de 10 años de bautizados. Si nos focalizamos en los que tienen hasta 4 años, estamos tratando con el 35,1% de la feligresía.

Tener una feligresía que en su mayoría no tiene muchos años de adventista revela que un amplio caudal de personas está ingresando recientemente en la iglesia, como resultado del trabajo de los miembros y, sobre todo, de la bendición de Dios. No obstante, esto conlleva a su vez un elevado riesgo de que la iglesia pierda progresivamente su identidad si no tomamos las debidas precauciones. Es indudable que el actual énfasis en el discipulado y en la atención personal de cada miembro es fundamental para que ellos puedan crecer en la vida cristiana, fortaleciendo su identidad como parte del pueblo remanente de Dios que tiene un origen y un mensaje proféticos.

Los miembros se reúnen principalmente en congregaciones pequeñas y cada pastor atiende varias de ellas

Contamos con 3.303 pastores distritales que cuidan de nuestra iglesia en la DSA, con lo cual, en promedio, cada pastor distrital debe velar por ocho iglesias y/o grupos. Esta realidad lleva a que se continúe fortaleciendo el liderazgo local de la iglesia en apoyo al pastor en el funcionamiento de ella.

La DSA cuenta con 13.050 iglesias y 13.983 grupos organizados, lo que da un total de 27.033 congregaciones o centros en los que nuestros miembros se reúnen para adorar a Dios. El 71,3% del total de congregaciones tiene una feligresía de hasta 100 miembros. Si ampliamos el rango hasta 200 miembros, encontramos que el 91,7% de nuestras iglesias y grupos tiene este tamaño. El 67,8% de los miembros se congrega en iglesias o grupos que tienen hasta 200 miembros.

La fuerza de la Iglesia Adventista en América del Sur emana principalmente de las iglesias pequeñas. Son ellas las que generan la mayor cantidad de bautismos; sin embargo, son también las que más miembros pierden. Estas pequeñas iglesias tienen la ventaja de que sus miembros se conocen mejor y pueden ayudarse mutuamente en la vida cristiana. Por otro lado, debido a su reducido tamaño, enfrentan frecuentemente la falta de liderazgo y dificultades para tener una programación de calidad en sus reuniones.

Un saludable crecimiento de la membresía

En 2015 se añadieron a nuestra iglesia 253.869 personas, con lo cual se requirió, en promedio, 9 miembros para lograr un bautismo. Al compararse esta proporción con la de las otras divisiones de la iglesia en el mundo, se percibe que aquella es significativamente buena. Sin embargo, aún enfrentamos el desafío de la pérdida de miembros, con lo cual el crecimiento real de la feligresía no llega a ser tan elevado; pero, si se compara la realidad de nuestra iglesia en otras partes del mundo, se puede ver que en la DSA tenemos un crecimiento saludable.

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Esta fue una breve descripción de nuestra iglesia en Sudamérica. Esta es la iglesia de la cual tenemos el privilegio de formar parte y de cuidarla. Que Dios nos ayude a continuar avanzando, recordando siempre que “la Majestad del cielo tiene a su cargo el destino de las naciones, como también lo que concierne a su iglesia” (Elena de White, Joyas de los testimonios, t. 2, p. 352). RA

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