ESCENARIO PROFÉTICO

Donald Trump es el 45.º presidente de los Estados Unidos. La noticia de su victoria dominó los titulares de todo el mundo y preocupó a muchas personas que no habían previsto esta posibilidad. Así, los análisis y las declaraciones se multiplicaban y el mercado financiero reaccionaba con tensión. También surgieron intérpretes que presentaban esta elección como un paso decisivo en el escenario profético de los eventos finales.

Es interesante ver cómo las redes sociales, los blogs y los videos sobre el tema se hicieron virales. Diversos comentarios e interpretaciones absurdos tuvieron miles de visualizaciones, “Me gusta” y reacciones. Esta es, simplemente, una muestra del interés y la curiosidad por temas proféticos, pero también del desequilibrio de algunos que, de forma imprudente, se aprovechan de esta situación. Como pueblo de la Biblia, necesitamos hablar más de los mensajes revelados y huir de los mensajes inventados, necesitamos ofrecer más mensajes profundos y menos abordajes personales. La especulación no puede ser el combustible de nuestra esperanza ni el alarmismo ser la base de nuestra predicación. Todo el tiempo gastado en estas discusiones promueve un aparente reavivamiento, pero al final favorece el radicalismo, hace frágil la esperanza y termina fortaleciendo el secularismo. Es un perjuicio para la predicación del “evangelio del reino” (Mat. 24:14).

Sin duda, el país más poderoso del mundo tiene un papel relevante en el escenario profético. Cada elección presidencial es una pieza de este rompecabezas. Pero no podemos darle a la última elección un protagonismo final. Este es un momento de análisis variados, declaraciones fuertes, decisiones polémicas, protestas intensas y grandes expectativas, pero no podemos olvidar que hay una gran distancia entre las palabras dichas en campaña y el proceder que tendrá el Gobierno. Es demasiado temprano para hacer interpretaciones escatológicas.

«Necesitamos prepararnos más y especular menos
sobre el regreso de Jesús”.

Nuestros ojos están puestos en las señales, pero nuestro foco está en el Señor. Después de todo, no necesitas saber en qué fecha volverá Cristo para estar preparado hoy. Este fue el foco de John Wesley, el padre del Metodismo. Cuando le preguntaban qué haría en ese día si tuviese la certeza de que Jesús volvería al día siguiente, respondía que haría exactamente lo que había planeado. La realidad es que “necesitamos prepararnos más y especular menos sobre el regreso de Jesús” (Matthew Westerholm).

En el sermón profético registrado en Mateo 24, Jesús mismo puso las señales en su perspectiva correcta. Al comenzar la lista con las señales generales, negativas, alarmistas, que no vienen de Dios sino de su enemigo, recordó: “No os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin” (vers. 6); “todo esto será principio de dolores” (vers. 8); “mas el que persevere hasta el fin, este será salvo” (vers. 13). Ni el enemigo ni sus señales son quienes definirán el momento de la Segunda Venida, sino que ese tiempo será definido por el Señor, tal como lo presenta el versículo 14: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”. La señal inminente es discreta; no provoca agitación, sino que lleva a cumplir la misión; no provoca miedo, sino que resalta el amor de Dios. A fin de cuentas, Jesús no volverá por causa del aumento de la maldad, sino como resultado de la multiplicación de la oportunidad.

Quien ama el regreso de Cristo predica el evangelio del Reino. La preocupación principal no se centra en documentos secretos, hechos extraordinarios, decisiones polémicas o valores corrompidos, sino en procurar saber hasta dónde ha llegado el mensaje y en buscar ser parte de este movimiento. Por eso distribuimos millones de libros misioneros; usamos la radio, la televisión e Internet; organizamos parejas misioneras, Grupos pequeños y clases bíblicas. Nuestro desafío no es gastar energía para generar agitación, sino poner más empeño en el cumplimiento de la misión. Después de todo, “si cada soldado de Cristo hubiese cumplido su deber, si cada centinela puesto sobre los muros de Sion hubiese tocado la trompeta, el mundo habría oído el mensaje de amonestación” (Elena de White, Testimonios para la iglesia, t. 9, p. 24).RA

Sobre El Autor

Pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, que actualmente sirve como presidente de la División Sudamericana. Tiene 47 años y es oriundo del estado de Río Grande do Sul, Brasil.

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3 Respuestas

  1. Ivette

    Muy edificante. Es necesario prepararnos cada dia para el encuentro de Jesus y no estar arribando eventos para comenzar a buscar al Señor. Esperar ese momento será demasiado tarde. Dios nos bendiga

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  2. Alicia Cabrera

    Una acertada reflección . Hermanos entreguemos totalmente nuestros corazones a Cristo y prediquemos su evangelio y su inminente venida dia a dia y asi esperemoslo gozosos de estar trabajando para El. Amen

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  3. Sergio Gutierrez

    Gracias, pensamientos y meditación muy buena, puestos los ojos en el galardón. Preparación para ese encuentro es lo principal, pues no tenemos un segundo de vida seguro, mi seguridad está en mi comunión con Cristo. Maranatha.

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