EL REMANENTE – 1

Históricamente, los adventistas han entendido que Apocalipsis 12:17 y 14:6 al 12, entre otros pasajes, son una descripción de su identidad y misión como el remanente de Dios del tiempo del fin. Esta interpretación ha llevado a algunos a señalar que la comprensión adventista respecto del remanente es ofensiva, exclusivista y triunfalista. Vale la pena analizar la creencia adventista sobre la identidad del remanente, para determinar si esta acusación es válida.

Primeramente, la aplicación del concepto de remanente a un grupo específico de personas, por medio de las cuales Dios está cumpliendo sus propósitos para la raza humana de un modo particular, puede hallarse a lo largo de todas las Escrituras. Se destacan, por ejemplo, los casos de Noé y Elías, que hablaron en contra de la maldad y la apostasía, anunciando el juicio de Dios contra su pueblo. ¿Sería correcto decir que cuando los profetas y aquellos que se unían a ellos en la preservación y la práctica de la verdad de Dios, se veían a sí mismos como los fieles de Dios estaban siendo ofensivos, exclusivistas y triunfalistas? Lo mismo podría aplicarse a Jesús y a su mensaje, a la obra de los discípulos y a la comunidad cristiana apostólica, constituida por él como su remanente fiel. A lo largo de la historia, el pueblo remanente de Dios, simplemente, ha estado cumpliendo la tarea que Dios le asignó. Al hacerlo, revelaron su verdadera identidad y la profundidad de su compromiso con su Redentor. Su fidelidad los ponía aparte de aquellos que elegían una vida de rebelión. Por otro lado, la existencia del remanente no significa que la salvación sea pertenencia exclusiva de ellos.

remanentesEs cierto que la historia del concepto del remanente muestra que, por momentos, ha sido mal utilizado, para transmitir ideas de exclusivismo. Pero, definitivamente, los adventistas del séptimo día no creemos que la salvación se obtenga de forma exclusiva a través de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Tampoco creemos que nuestra iglesia sea la única que dispensa la salvación, o la gracia, que conduce a la salvación. Y, con toda seguridad, no creemos que Dios nos ame más que a las personas de otras confesiones religiosas. Creemos que nuestra iglesia es el remanente verdadero solo en el sentido de que creemos que Dios nos ha conferido una misión que no ha confiado a ningún otro grupo: la misión de destacar ante el mundo ciertas verdades únicas, en estos días finales de la historia.

La verdad es que el pueblo de Dios no está restringido a un grupo social, étnico ni religioso; se halla en todas partes (Juan 10:16; Hech. 17:27, 30; Rom. 2:14-16). De hecho, Dios está activamente involucrado en la salvación de las personas fuera del remanente (lsa. 66:18-21; Mar. 16:15). Podemos concluir que la totalidad del pueblo de Dios incluye más que el remanente. Esto debiera despejar toda acusación de exclusivismo en las enseñanzas adventistas sobre la iglesia y la salvación.

La existencia del remanente no significa que la salvación sea pertenencia exclusiva de ellos”.

Cualquier comunidad religiosa que afirma tener una identidad y una misión particulares es susceptible de ser acusada de arrogancia, triunfalismo y exclusivismo. Sin embargo, esas acusaciones, por sí mismas, no necesariamente implican que la comunidad religiosa sea así. Posiblemente, muchas de esas acusaciones sean provocadas por una mala comprensión de la creencia adventista sobre el remanente.

Como adventistas, deberíamos hacer todo lo que podamos a fin de evitar dar impresiones equivocadas, que puedan proporcionar motivos para esas acusaciones en contra de nosotros. Es importante que expresemos claramente nuestra ideología de un remanente en el tiempo del fin, cuando interactuamos con otros cristianos, sin dejar de lado el anhelo divino de salvar a todo el mundo. No hay necesidad de ofender a nadie al proclamar nuestro mensaje, a pesar de las acusaciones de exclusivismo. Si sabemos quiénes somos, y si también sabemos que las acusaciones son falsas, no tenemos nada que temer ni ocultar, al cumplir nuestra misión como pueblo remanente de Dios. RA

(Continuará…)

Sobre El Autor

Licenciado en Teología y Traductor público de Inglés, Walter Steger desarrolla su ministerio como editor de libros en la Asociación Casa Editora Sudamericana. Además de dirigir las revistas Ministerio y la Revista del anciano, es actualmente el encargado de la traducción al español de la Guía de Estudio de la Biblia.

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