CEE-Agosto

Nilde Itin de Lust: profesora de Educación Física y Magíster en Educación.

Responde: Nilde Itin de Lust

 1. ¿Qué dice Elena de White con respecto a las actividades deportivas competitivas?

Elena de White destaca que el espíritu de cooperación y de servicio es una mejor motivación que el espíritu competitivo (La educación, p. 257; Consejos sobre la salud, p. 188; Conducción del niño, p. 276). Aunque se dice que las actividades competitivas desarrollan la salud y el carácter, a menudo solo estimulan el orgullo, la ambición egoísta, y el ansia de superar a otros, en vez de desarrollar un carácter a semejanza del Creador (Patriarcas y profetas, p. 585).

2. ¿Cuáles son las mejores opciones dentro de las actividades deportivas?

Las actividades de preparación física básica para los deportes proveen beneficios físicos recomendables. Las actividades aeróbicas benefician principalmente el sistema cardiovascular. La caminata, el trote y la natación son actividades aconsejadas por ser movimientos cíclicos, repetitivos y de intensidad moderada. Los deportes suelen implicar reglas complejas, aplicadas mayormente en situaciones competitivas, por lo que no siempre cumplen una función recreativa. Como seres sociales, necesitamos recrearnos; los juegos en grupo simples y las actividades en la naturaleza son algunos de los mejores medios para el desarrollo equilibrado.

3. ¿Qué pautas podrías dar para juegos o actividades recreativas en la iglesia o en el club de conquistadores?

En cuanto sea posible, sugiero dar prioridad a actividades al aire libre, y las que requieran trabajar o jugar juntos (cooperativamente) en vez de jugar “en contra” (competitivas); actividades que promuevan el servicio desinteresado, el amor al prójimo, el respeto por el otro, y que favorezcan una mejor relación con Dios, con el prójimo, con la iglesia y con el medio ambiente. Toda actividad debería ser “re-creativa”, y no sencillamente un pasatiempo.RA