JEHOVÁ VA DELANTE DE TI

Cantando el himno “Una esperanza” tomados de la mano, concluimos en noviembre el Concilio Quinquenal de la División Sudamericana (DSA), en Brasilia. Fue un momento histórico, que reunió a administradores, pastores de distrito y representantes de las iglesias locales miembros de la Junta Directiva de la DSA, junto con los presidentes de nuestras más de ochenta asociaciones y misiones, con el propósito de presentar y definir las grandes prioridades de la iglesia para los próximos cinco años. Renovamos nuestro compromiso con un discipulado más sólido, orientado hacia la Comunión, las Relaciones y la Misión. Al fin y al cabo, esta es la esencia de la vida cristiana, y de una iglesia profunda, fructífera y feliz.

Además de esto, presentamos las cuatro prioridades que recibirán una atención especial durante los próximos años: dones espirituales, involucrando a cada miembro en la misión; nuevas generaciones, al volver a la iglesia más relevante para niños, juveniles, jóvenes y adolescentes; comunicación, que busca utilizar de manera más eficiente los diferentes medios para potenciar el cumplimiento de la misión; y formación teológica, reevaluando nuestro modelo de preparación de los futuros pastores. La iglesia tiene muchas necesidades, pero vamos a concentrar esfuerzos en estas áreas,  multiplicando así sus resultados.

Reuniones como estas son siempre tCaptura de pantalla 2015-12-11 a las 13.18.37ensas e intensas, por la cantidad de dirigentes comprendidos y la importancia de los temas presentados. Preparamos lo mejor, oramos mucho, dialogamos intensamente, mantuvimos el centro de interés y trabajamos de forma integrada. Gracias a Dios, todo fue una bendición.

Durante el programa, las palabras de Deuteronomio 31:8 fueron mi fundamento, y comunicaron seguridad: “Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides”. La frase principal permaneció constantemente en mis pensamientos: “Jehová va delante de ti”. La promesa fue fiel, los milagros se multiplicaron y los resultados fueron más allá de nuestras expectativas.

Esta, sin embargo, no es una promesa solamente para las reuniones especiales o los desafíos de la iglesia y del ministerio; es una garantía para todos los fieles, en todas las situaciones. Cuando enfrentamos crisis políticas y financieras, debemos descansar en las manos de Dios y recordar que “Jehová va delante de ti”. Cuando pensamos en los desafíos familiares, o en la educación, la formación y la salvación de los hijos, no podemos olvidar que “Jehová va delante de ti”. Cuando debemos afrontar decisiones difíciles y que traerán fuertes consecuencias, debemos avanzar seguros de que “Jehová va delante de ti”. Cuando surgen crisis en la iglesia y parece no haber salida, debemos confiar en que “Jehová va delante de ti”. No necesitamos tener miedo del futuro, pues el Señor ya llegó allá antes que nosotros y preparó el camino. Él es un especialista en crear soluciones antes, incluso, del surgimiento de los problemas.

Esa promesa es aún más preciosa cuando nos preparamos para un nuevo año, lleno de incertidumbre en el área política, económica, ecológica, ideológica y, especialmente, religiosa. Tiempo de grandes desafíos e inmensas oportunidades para la iglesia. Los desafíos nos presionan con la secularización, y también nos aíslan en asuntos como el matrimonio, la familia, el creacionismo y la observancia del sábado. Pero las oportunidades nunca fueron tan fuertes para nuestros grandes movimientos misioneros, y también en cuanto al crecimiento del área de la comunicación, por la cual alcanzamos a multitudes de personas sinceras en todo lugar. Ese escenario muestra que el rompecabezas profético se está completando ante nuestros ojos. No podemos alimentar el miedo o la ansiedad, sino que debemos renovar la confianza en la “ruta” que Dios ya trazó anticipadamente en las páginas de la Biblia, y en la certeza de que “Jehová va delante de ti”.

Por eso, al prepararte en 2016, renueva tu esperanza, pues “Dios es hoy la fortaleza de su pueblo. Debemos recordar que los seres humanos son sujetos a errar, y que aquel que tiene todo el poder es nuestra fuerte torre de defensa. En toda emergencia, debemos reconocer que la batalla es suya. Sus recursos son ilimitados, y las imposibilidades aparentes harán tanto mayor la victoria” (Elena de White, Profetas y reyes, p. 150). RA

Erton Köhler: Pastor adventista y presidente de la División Sudamericana.